Visión anticipada de  acontecimientos finales de la historia de la humanidad. La marca de la bestia, la Gran Tribulación, el reino eterno de Dios. Estudio de Apocalipsis

Sitio auspiciado por
Ministerio Evangelístico Cibernético Adorador.com
www.adorador.com

ADORADOR .com

René Mondéjar, Director
--o-o--  --o-o--

  Visión anticipada de  acontecimientos finales de la historia de la humanidad. La marca de la bestia, la Gran Tribulación, el reino eterno de Dios.

Estudio sobre Apocalipsis

Ver fuente al pie

El sello del caballo amarillo (6:7, 8)

Estos juicios iniciales aumentan en severidad, como lo implican estos nuevos presagios de juicio. Aquí por primera vez se da el nombre del jinete. ¡Y qué nombre más terrible el que se le da: muerte, con el hades actuando como "carroza fúnebre," como lo expresa Bengel! Estrictamente hablando, el "amarillo" sería "pálido", "incoloro", con el mismo sentido con el que describimos un rostro como "pálido como la muerte." Es el color amarillo-verdoso de un semblan­te cadavérico, de aspecto enfermizo, agonizante, o de un cuerpo muerto.

La muerte y el infierno o hades son los custodios respectivos de los cuerpos y las almas de los hombres. La muerte se adueña de los cuerpos, mientras que el hades recibe las almas. (Vea 1:18; 6:8; 20:13 y también Isaías 5:14.) Bajo este sello, los cuatro juicios predichos en Ezequiel 14:21 son manifiestos: "Por lo cual así ha dicho Jehová el Señor: ¿Cuánto más cuando yo enviare contra Jerusalén mis cuatro juicios terribles, espada, hambre, fieras y pestilencia, para cortar de ella hombres y bestias?" Los días más amargos para Israel, anunciados mucho tiempo atrás, han llegado.

Uno de los horrores de la Tribulación será la espantosa ola de muerte. La guerra, el hambre, la persecución, la peste y los terremotos aportarán su cuota al reino del rey de los terrores. El caballo amarillo y su jinete se convertirán en la figura central cuando las sombras de los juicios finales se amontonen sobre un mundo condenado. La peste de la Edad Media era conocida como "la muerte negra". (Vea Deuteronomio 28:1; Salmo 49:14; Salmo 91:6). Todo castigo enviado sobre Israel a causa de su desobediencia se repetirá en la Tribulación y será reconocido como enviado por Dios (Levítico 26:22). En este sello de la muerte, hasta las bestias salvajes se convertirán en instrumento de muerte y juicio (Jeremías 5:6; 8:7).

D. M. Panton nos hace recordar que "aun en este tiempo de gracia, los animales son mantenidos en sujeción por el pavor que les tienen a los hombres, y que Dios puso en ellos en el pacto de Noé. Lo que ha de ocurrir durante la Tribulación es obvio. El hambre traerá escasez de alimentos tanto para los hombres como para las bestias y éstas estarán furiosas de hambre. La despoblación también les dará más auge, porque siempre que los hombres desaparecen, las bestias del campo se multiplican; y Dios, incrementando el número de ellas y desencadenando su ferocidad, tratará de razonar con los hombres carnales con los únicos argumentos que los carnales entienden. Lo que podrá ocurrir cuando sea quitado de los animales el temor que tienen del hombre, aun del buey y del perro, es inimaginable. Dios ha advertido una vez por todas en la historia de Israel cómo puede usar esta terrible arma (Daniel 6:16-24).

El color cadavérico del caballo está de acuerdo con las obras del jinete. La muerte y el hades o infierno son compañeros inseparables y ahora operan juntos como instrumentos de juicio y también para dividirse los despojos. El infierno, como consorte y compañero de la muerte, se encarga de recibir a aquellos que la muerte elimina.

Las bestias de la tierra (6:8) son las bestias salvajes que completarán la destrucción. Todas estas bestias hallan la culminación de su cruel­dad en "la bestia". En medio de su ira, Dios se acordará de su misericordia, por lo que la autoridad del jinete es limitada. El jinete del caballo amarillo, con el hades como compañero, estará limitado a la "cuarta parte de la tierra", es decir, el imperio político. El cuarto imperio mundial fue el imperio romano y abarcó una gran parte de la tierra. En el mundo romano de aquel entonces se hablaba de "una tercera parte". Espada, hambre, muerte y bestias: ¡Qué medios de juicio tan terribles! ¡Ojalá esto hiciera despertar a los no cristianos, al conocer los días tremendos que les aguardan! Finalmente, la muerte y el hades han de ser lanzados al lago de fuego para siempre, lo cual es realmente un apropiado y merecido fin para este jinete y su acompañante (Apocalipsis 20:14).

Continúa con El sello de los mártires (6:9-11)...

< Anterior    |  ^ Subir  |  Indice  |  Su  Opinión |   Siguiente >

_________________________________________________

Fuente: " Apocalipsis : El Drama De Los Siglos" de Herbert Lockyer - © 1982 Editorial Vida
Una visión anticipada de los acontecimientos finales de la historia de la humanidad.

Copyright © 2000-2005 [Adorador.com]. Todos los derechos reservados.
Para reportar problemas en esta Web, escriba a:  detallando bien el problema.