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El amor preside los Mandamientos

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Serie de temas tratados en el libro Dejad que el Amor Presida. Autor: Rdo. Rodolfo Loyola

El Amor Preside los Mandamientos

Si miramos bien los diez mandamientos podremos apreciar que los primeros cuatro tenían que ver con la criatura y su Creador; y los seis restantes con el prójimo.

La palabra amor está incluida en medio de los detalles de los mandamientos. Por ejemplo Exodo 20:6: "Y hago misericordia a millares a los que me aman y guardan mis mandamientos ".

El pueblo de Israel no pudo cumplir los mandamientos porque le faltó amor, para con Dios y para con el prójimo.

Los fariseos quisieron ponerle una trampa a Jesús preguntándole:

"Maestro, ¿Cuál es el gran mandamiento de la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y , grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas ". Mateo 22:36-40

La interpretación de Jesús a la carta magna del Sinaí dejó perplejos a los religiosos de su época. Han pasado dos mil años y si llevásemos a la práctica esta interpretación crearía una saludable revolución aun dentro de los llamados cristianos. No cabe duda: el amor preside los mandamientos de Dios y también las palabras de los profetas.

Mi amigo Jorge Verwer en su libro No Vuelvas Atrás, dice lo siguiente:

"El amor cumple la ley. En el momento en que tratas de guardar todas las leyes del Antiguo Testamento te expones a caer en extremos. La mayoría de las sectas falsas han tomado sus normas de conducta y sus reglas fuera de contexto del Antiguo Testamento, sin comprender que la piedra angular debería ser el amor. Una vez que empezamos a seguir todas las leyes del Antiguo Testamento deberíamos adoptar prácticas tales como el Año del Jubileo -según la cual-, aquellos de nosotros que poseemos tierras habríamos de devolvérselas a sus antiguos propietarios cuando dicho año llegara. iDel mismo modo bastantes de nosotros tendríamos que ser apedreados hasta la muerte! Deberíamos estar más bien agradecidos de que la ley del Antiguo Testamento haya de resumirse en la enseñanza neotestamentaria acerca del amor. (Por favor, advierte que no estoy sugiriendo que se pueda descuidar el Antiguo Testamento. El Antiguo Testamento es la crónica de los tratos de Dios con su pueblo; Jesús l0 citó extensamente; y tú no llegarás a una plena comprensión del Nuevo sin verlo como el cumplimiento del Antiguo.)

El nuevo mandamiento: "Un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos a otros,. como yo os he amado, que también os améis unos a otros". ¿Por qué, si ya aparecía en el Antiguo Testamento ahora se le llama nuevo mandamiento? Es simplemente porque Jesús les ofrece un modelo de la cantidad y la calidad del amor que debían mostrarse: Era su amor, amor de Dios.

El apóstol Pablo propone como intachable norma de conducta (Romanos 13:8-10): "No debáis a nadie nada, sino el amaras unos a otros,. porque el que ama al prójimo ha cumplido la ley. Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El amor no hace mal al prójimo,. así que el cumplimiento de la leyes el amor".

Pablo menciona cinco mandamientos que tienen que ver con el prójimo, y parece olvidar el quinto relativo a los padres. Y dice: Cualquier otro mandamiento. Todos, todos los mandamientos han de estar presididos por el amor y visto a través del prisma del amor.

En la carta a los Gálatas el apóstol después de describir las obras de la carne y seguido del fruto del Espíritu, dice: "Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a tí mismo" (Gálatas 5: 14). Por no amamos los seres humanos, la tierra se ha llenado de violencia, de avaricia, de vicios, de apetitos desmedidos, de engaño, de mentiras, de abusos, explotación, crímenes, etcétera.

Pero, ¿has pensado que sería de este mundo si cumpliésemos de corazón el mandamiento de amamos los unos a los otros?: Pues nada menos que el cielo. El cielo nuevo y la tierra en Apocalipsis, símbolos aparte, la nueva Jerusalén será una ciudad sin cementerio, sin cárcel, sin policías, sin manicomio, sin enfermedad, sin hambre, sin dolor... ¿Razón? Dios estará con ellos y el Cordero. El diablo será echado al abismo y no habrá pecado, porque el amor presidirá la vida en el reino de los cielos.

En el Sermón de la Montaña Jesús le da un repaso a varios mandamientos. Hay por lo menos cinco menciones, y lejos de abolirlos los magnifica haciéndolos instrumentos de su amor; "Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás,. cualquiera que matare será culpable del juicio. Pero yo os digo:Que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable del juicio, y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio y cualquiera que diga:Fatuo, quedará expuesto al infierno del fuego". (Mateo 5:21-22)

Jesús condena el matar, en su intento, o sea cuando el odio y la ofensa sube al corazón y a la boca, es el tiempo de refrenarlo. Antes que cometa el delito de homicidio. "Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón " (versículos 27 al 30). '

Como en la ocasión anterior, Jesús condena el intento, cuando una mirada de lujuria puede llevar a la consumación, material del adulterio. Y Jesús rompió una lanza en favor de la mujer: Condenó el adulterio en la mirada del hombre, ya que el varón es más agresivo sexualmente, más dado a la concupiscencia. La mujer por su parte es más sublime para concebir el amor, tiene que ser enamorada y seducida para llegar al acto carnal.

"También fue dicho: "Cualquiera que repudie a su mujer dele carta de divorcio. Pero yo os digo que el que repudia a su muje, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada comete adulterio" (versículos 31 y 32).

No es que Moisés fuera el inventor del divorcio, sino que estableció las leyes para reglamentar una práctica que ya existía. El pasaje es Deut. 24: 1-2: "Cuando alguno tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por hallar en ella alguna cosa indecente le escribirá carta de divorcio, y se la entregará en su mano, y la despedirá de su casa. Y salida de su casa, podrá ir y casarse con otro hombre".

Jesús vuelve a ponerse a favor de la mujer. Y reconoce el derecho al repudio sólo por causa de deslealtad conyugal, hecho que entre los judíos tenía que ser probado con testigos. Jesús apuesta por la lealtad en el matrimonio, y quita el fantasma del juicio arbitrario del marido sobre la mujer, el vaso más frágil. ¿Podría por la misma causa la mujer despedir al marido? Creo que en el "mas yo os digo" de Jesús no hay razón para creer que sólo el hombre tenía derecho a vengar una traición.

Un día, después de hablar Jesús en el templo, llegaron unos escribas y fariseos, empujando a una mujer y, para probar a Jesús o más bien tenderle una trampa, le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo del adulterio.

En otras palabras, somos testigos presenciales. "Y en la ley de Moisés mandó apedrear a las tales mujeres ¿Tú pues qué dices?"

La prueba de la ley mosaica, Levítico 20:10. Pero no era toda la verdad porque esta escritura dice que el hombre y la mujer serían ejecutados. Cabía preguntarles: ¿Dónde está el hombre? En tiempo de un acentuado machismo, la mujer llevaba toda la culpa. Era la víctima fácil.

Ya ellos habían oído los "mas yo os digo" de Jesús; y estaban muy molestos. La Escritura dice que la misericordia triunfa sobre el juicio. Jesús miró con amor, no sólo a la mujer, sino también a sus posibles verdugos.

Dice Juan el evangelista: La ley por Moisés fue dada, mas la gracia y la verdad por Jesucristo fue hecha (Juan 1:17). O sea: Moisés legisló en un tiempo y circunstancia para un pueblo; pero Jesús, El mismo constituía la gracia [el amor] y la verdad. La aplicación de la ley sin amor, no resuelve el problema sino que posiblemente lo hace peor y sin solución.

Ellos no querían ayudar a la mujer, aquello era un juguete roto, usado y abandonado en manos de destripadores.

Ponen a Jesús en un callejón sin salida: si se pone a favor de la mujer, está en contra de los religiosos y de Moisés; lo cual era muy grave. Si dice: pues matadla, iba en contra de su misma naturaleza, y dejaría de ser la verdad.

Porque Jesús no era (es) un teórico de la verdad, sino LA VERDAD. Si era amigo de pecadores, era por amor. El no trata en este caso de salvar su piel, sino la de la mujer y tal vez también la de los escribas y fariseos.

Con serenidad y como si estuviese ganando tiempo escribía en tierra, no sabemos qué...

Y como insistieron en preguntarle, se enderezó y les dijo: "El que de vosotros esté sin pecado, sea el primero en arrojar la piedra contra ella" (Juan 8:7). Pero ellos, acusados por sus conciencias, salían uno a uno desde los más viejos hasta los postreros. Y quedó sólo Jesús y la mujer que estaba en medio (v. 9). Se dice que cada uno en su conciencia tenía la marca del adulterio.

"Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces, Jesús le dijo: Ni yo te condeno, vete y no peques más "

Jesús no aprobaba el adulterio, pero su amor alcanzó a la adúltera. "Ni yo te dejo sin esperanza como un poco de basura: no peques más".

Algunos estudiosos de las Escrituras coinciden en que esta fue probablemente la mujer pecadora que entró a la cena que Simón el fariseo ofreció a Jesús, y ella se atrevió a ungirle y besarle los pies como prueba de gratitud y restauración:(Lucas 7:36-50).

En Mateo 5: 17-20, Jesús hila con mucho cuidado al hablar sobre la ley, y dice no he venido a abrogar sino a cumplir. En los "yo os digo" de Jesús la gracia va dominando sobre la letra, la posibilidad de cumplir toda la ley se encuentra en el amor a Dios y al prójimo. En la naturaleza de Jesús no hay ni la más mínima sospecha de que quisiera sacar ventaja personal con sus interpretaciones. Cuando Jesús pasó el rodillo de "pero yo os digo" va favoreciendo a la mujer, al pobre, al marginado...

Sobre el juramento: "Además habéis oído que fue dicho por los antiguos:No perjurarás,sino cumplirás al Señor tus juramentos. Pero yo os digo: no juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es, la ciudad del gran Rey Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede" (vv. 33 al 37).

Es evidente que quienes más juran son los mentirosos y los borrachos. El juramento que se hacía por Dios, por el templo o por el rey podía llevarles a la blasfemia y cuando menos a la rutina. Jesús les dio a entender que si decían la verdad o andaban en la verdad, no tenían necesidad de jurar.

Quien hace del amor su estilo de vida, no tendrá necesidad de juramento, porque Dios responderá de sus hechos. Santiago habla amorosamente a los fieles de la dispersión: "Pero sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por ningún otro juramento; sino que vuestro sí sea sí; y vuestro no sea no, para que no caigáis en condenación".

El amor hacia los enemigos: "Oísteis que fue dicho: ojo por ojo y diente por diente. Pero yo os digo: no resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra. Oísteis que fue dicho: Amarás a, tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo. .

Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen y orad por los que os ultrajan y os persiguen" (vv. 38 al 48).

"Aborrecerás a tu enemigo" no aparece en ningún lugar del Antiguo Testamento aunque por ejemplo en los Salmos abundan las citas en las que se aborrece al enemigo y se ora no por ellos, sino en contra de ellos. Esta declaración de Jesús rompe todas las reglas de relación y comportamiento del pueblo judío, que hasta el día de hoy ha sido bastante vengativo. .

Amar a los que nos aman es lógico aunque siempre no es fácil. Perdonar a los que nos ofenden, es un acto de grandeza espiritual.

Poner la otra mejilla al que te abofetea, aunque sea en sentido figurado, requiere del amor divino; ser poseído y dominado por Jesús, a quien Amado Nervo llamó "un Dios loco de amores". Amar, bendecir, hacer bien y orar por los enemigos, por los que nos maldicen; por los que nos aborrecen, por los que nos ultrajan y persiguen... Se escapa a todo presupuesto humano de tolerancia, comprensión, etcétera. ... Jesús le llama a esto perfección.

Y tan lejos estamos de esa perfección, que rara vez oramos por los que no nos quieren ni bendecimos a los que nos maldicen.

Hemos de creer que es posible, porque Jesús dijo: "Ejemplo os he dado para que como yo he hecho vosotros también hagáis" (Juan 13: 15).

Acababa de lavar los pies a sus discípulos, también a Judas que ya tenía un plan para traicionarle. En Juan 13:1 dice: "Como, había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amo hasta el fin ".

"En la comunidad del Mesías, el odio hacia el enemigo queda prohibido al discípulo. En cambio, seguir a Jesús implica también tomar una cruz.

Si Jesús tomó la cruz luego de emitir Pilato su juicio contra el, para el discípulo la cruz es también símbolo del veredicto del mundo sobre la vida del discípulo. Tomar la cruz implica aceptar el sufrimiento en lugar de vengarse, amar y perdonar en lugar de odiar y destruir.

La cruz es el estilo de vida que caracteriza al discípulo de Jesús". (Militantes de un Mundo Nuevo. Juan Driver).

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Tomado de "Dejad que el amor presida". Editorial Unilit

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