Ministerios Especiales

Clases a los Sordos

Lidia Rossi Vives, Fundadora y Directora

 

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Cada ítem que se enseñe de esta clase debe ir con dibujos y láminas que expliquen el contenido de la misma.
 No olvidar que los sordos aprenden más por «la vista»

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CLASE 69

¿Qué pasa cuando nos convertimos en hijos de Dios?

Nosotros estábamos perdidos en delitos y pecados. Estábamos muertos y alejados de Dios. El diablo gobernaba nuestras vidas y hacíamos todo lo que él quería. Pero llegó un día que necesitamos de Dios y lo buscamos. Nos dimos cuenta de que éramos pecadores y de que andábamos en nuestros propios caminos y no en los caminos de Dios. Y sentimos dolor, pena por la vida que llevábamos, lejos de Dios y llena de sufrimientos.

Y necesitamos cambiar. Y así llegamos a Dios y Él nos abrió sus brazos y nos llenó de su amor y ternura.

Realmente nos arrepentimos con todo nuestro corazón de nuestra maldad y le pedimos a Jesús que entrase en nuestras vidas y que nos limpiase con su bendita y preciosa sangre. Y así Dios nos dio la salvación y vida eterna y nos sacó de las manos de Satanás.

MATEO 18:11 nos dice:

"ASÍ QUE ARREPENTÍOS Y CONVERTÍOS PARA QUE SEAN BORRADOS VUESTROS PECADOS"

Al arrepentirnos sinceramente de nuestros pecados, Dios nos perdona. Él es JUSTO. Nos JUSTIFICA.

Somos JUSTIFICADOS y Dios nos ve limpios a través de la Sangre de su Hijo Jesús. Nos ve como si nunca hubiésemos pecado. Esto en La Biblia se llama JUSTIFICACIÓN (Romanos 4:25)

En Romanos 5:1 leemos: "JUSTITICADOS, PUES, POR LA FE, TENEMOS PAZ PARA CON DIOS POR MEDIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO"·

Al recibir al Señor Jesús en nuestros corazones, somos JUSTIFICADOS, perdonados, y tenemos paz.

El hombre o la mujer, culpables ante Dios y condenados a la muerte eterna, reciben el perdón y Dios los declara JUSTOS. Recibimos la JUSTIFICACIÓN.

Justificación significa justicia. Dios es justo. Y de su justicia nos da.

Después de ser justificados, Dios nos adopta como hijos y pasamos a pertenecer a la familia de Dios. Y pone de Su Espíritu en nosotros. Y ya no somos nosotros sino Cristo viviendo en nosotros. Él nos guía por su Espíritu Santo.

En GÁLATAS 4:6 leemos:

"Y POR CUANTO SOIS HIJOS, DIOS ENVIÓ A VUESTROS CORAZONES EL ESPÍRITU DE SU HIJO"

En GÁLATAS 2:20 Dios nos dice cómo nos encontramos ahora:

"CON CRISTO ESTOY JUNAMENTE CRUCIFICADO, Y YA NO VIVO YO MÁS CRISTO VIVE EN MI"

El Espíritu Santo nos va cambiando. Nos va regenerando. Necesitamos una vida nueva, distinta a la que llevábamos antes de conocer a Jesús. Y a través de la REGENERACIÓN del Espíritu Santo en nosotros, vamos cambiando.

Esto el Señor no lo puede hacer en un día. Lleva su tiempo y depende de nosotros. Cuanto más busquemos a Dios y nos consagremos, más pronto será este cambio.

Hay personas que hace muchos años que están en la iglesia y no tienen grandes cambios. Y hay personas que hace pocos años que están en el camino del Señor y han cambiado muchísimo.

Esto depende de cada uno. Si somos sensibles al Espíritu Santo y nos dejamos moldear y que él trabaje en nosotros, nuestra regeneración, nuestro cambio, será maravilloso. Es personal y depende de la relación que cada uno tenga con el Señor Jesucristo.

La REGENERACIÓN es el cambio que vamos teniendo en nuestro interior.

SANTIFICACIÓN

La vida cristiana es una vida dedicada a la adoración y servicio a Dios, es decir, es una vida SANTIFICADA.

Ser santo quiere decir estar apartado para Dios. Hemos sido separados del pecado y del mundo, y pertenecemos al Reino de los Cielos. Somos hijos de Dios. Hemos sido comprados por la Sangre de Jesús. Vivimos de triunfo en triunfo y de victoria en victoria con Cristo Jesús. Estamos junto a Él y no separados de Dios. Dios nos ha apartado, nos ha sacado de donde estábamos y ahora hacemos las mismas obras que Él hace, a través nuestro.

Somos sus santos. Y servimos a Dios y no al diablo.

La SANTIDAD es la vida regenerada (cambiada) y dedicada al servicio de Dios. Esto nos exige vivir vidas limpias, alejadas de la suciedad del pecado.

En 1ª. DE PEDRO 1:15 leemos:

"COMO AQUÉL QUE OS LLAMÓ ES SANTO, SED TAMBIÉN VOSOTROS SANTOS EN TODA VUESTRA MANERA DE VIVIR"

Si vivimos vidas santas y en comunión con Dios, Él usará nuestras vidas. Y no hay nada más hermoso que servir a Dios.

Pero si caemos en pecado, la comunión con Dios se rompe y debemos humillarnos y arrepentirnos de corazón pidiendo perdón al Señor y nuestra comunión será restablecida.

Leer 1ª DE PEDRO 2:9 y HEBREOS 12:14

Dios nos exige SANTIFICACIÓN porque somos Su pueblo. Él nos ha llamado y tenemos el enorme privilegio y la enorme responsabilidad de representarle aquí en la tierra.

ORACIÓN

Señor amado, qué privilegio tenemos de ser tus hijos. De ser tu pueblo santo y apartado para Ti. Te amamos y glorificamos tu nombre y te damos gracias por pertenecer a la familia del Reino de los Cielos. Ayúdanos cada día. Te lo pedimos en el Nombre de Jesús. Que Tu sabiduría esté en nosotros. Guíanos para agradarte y danos fortaleza para servirte. Bendice grandemente a tu pueblo Sordo y prepara siervos y siervas de entre ellos para llevar Tu Palabra por el mundo. Te amamos con toda nuestra mente, alma y corazón. Bendito eres Señor. Amén

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